Quienes hayan practicado deportes náuticos, nadado, o, simplemente, visto la Bahía de La Herradura desde la carretera, siempre les habrá llamado la atención sus aguas tranquilas y las excelentes condiciones climatológicas que ofrece para el desarrollo no solo de actividades y deportes náuticos, sino también para un recalado seguro de naves y botes en toda su extensión.

A lo largo de una serie de artículos veremos las principales razones de por qué la Bahía de La Herradura ofrece grandes condiciones tanto naturales como artificiales para el desarrollo de actividades en torno a ella.

Un poco de historia

Coquimbo, y en particular La Herradura, han sido catalogados como lugares de aguas tranquilas incluso desde antes de la conquista española. Ya en tiempos de la ocupación incaica (1480-1536) esta zona destacaba por la tranquilidad de sus aguas, característica que más adelante documentarían los españoles en sus crónicas.

En los siglos XVII y XVIII, este lugar verá el desembarco de piratas y corsarios. Gracias a su ubicación y su forma particular, lejos de los núcleos urbanos de la época, la Bahía de La Herradura sirvió como punto clave para el desembarco y refugio con el objetivo posterior de atacar las ciudades cercanas y luego refugiarse en cuevas cercanas para esconder tesoros de incalculable valor.

Con la llegada del siglo XIX y su auge minero y después el XX con la industrialización, comienza el plan de modernización del borde costero regional impulsado por el presidente Gabriel González Videla que incluye la urbanización de la zona aledaña a la bahía y la construcción del actual Puerto de Guayacán en 1952. A partir de la década de 1980, se vive un rápido proceso de urbanización residencial que continuó en las siguientes 2 décadas y que a partir de 2010 se complementó con el desarrollo en altura.

Sus aguas tranquilas

Más allá del contexto histórico de la Bahía de La Herradura, no hay duda alguna de que es uno de los cuerpos de agua más tranquilos (en el sentido literal de la palabra) que se pueden encontrar en el norte de Chile. La combinación de un clima templado costero (que oscila entre 13°C en invierno y 22°C en verano), una geografía que la separa de un Océano Pacífico bastante agitado, poco viento y un oleaje bajo, ha permitido el desarrollo de variadas actividades deportivas y el disfrute de su playa principal que acoge a turistas especialmente en temporada estival.

No es sorpresa que sea una de las pocas playas locales que están aptas para el baño (al contrario de otras ubicadas al norte) especialmente dentro de Coquimbo: su tranquilidad posibilita el desarrollo de una importante variedad de deportes tanto en sus arenas como en sus aguas, así como de proveer condiciones óptimas para el recalado y estacionamiento de embarcaciones, botes, lanchas u otro equipamiento marítimo especialmente dentro de nuestras instalaciones y en los muelles cercanos sin sufrir algún daño o dificultad para el amarre.

La tranquilidad de la Bahía de La Herradura también puede considerarse como un símbolo visible tanto para locales como para viajeros

Al contrario de la Bahía de Coquimbo y hacia el norte, caracterizado por un oleaje que se vuelve más intenso especialmente en verano y en días de mucho viento, La Herradura muestra una faceta más de tranquilidad que de “caos” comparada a otros lugares cercanos. Su forma, que actúa como una verdadera barrera contra el viento y las turbulentas corrientes del mar abierto, atrae a cientos de turistas para nadar, practicar deportes o navegar de forma tranquila y segura gracias a un oleaje bajo.

La suma de todos estos factores da como resultado una de las bahías nacionales con las aguas más serenas, atractivas y cálidas que se puedan visitar. Sumado a una larga tradición deportiva y turística y cargada de un fuerte componente legendario e histórico, la Bahía de La Herradura sigue siendo un lugar de visita y descanso obligado durante todo el año en la Región de Coquimbo.

La Herradura sigue sorprendiendo

La Herradura no es solo aguas tranquilas: es entretenimiento, esparcimiento, descanso y momentos inolvidables todo el año.

¡Como Club de Yates La Herradura invitamos al público general y turistas a conocer y disfrutar cada rincón de la bahía para llevarse una gran experiencia!