Desde revisar el estado del tiempo local hasta inspeccionar previamente nuestra nave, seguir una adecuada revisión puede hacer la diferencia entre que navegar sea una grata experiencia o se convierta en más de un problema.
La navegación a vela, además de ser un deporte o un gran pasatiempo, es una actividad deportiva que requiere preparación, coordinación y mucha atención al proceso. Nuestra nave se enfrenta a agentes climáticos como el mar, el viento, la niebla o la salinidad que ponen a prueba la resistencia y durabilidad de los elementos frente a la naturaleza y también a la elección de una ruta que muchas veces puede cambiar por factores climáticos adversos.
Pero no solo es eso, porque prepararse como navegante es clave. Conocer el lugar en el que navegaremos, informarse bien de las condiciones climáticas, revisar bien nuestra nave antes de zarpar, portar un kit de emergencias e incluso algo tan importante como formarse en esta actividad por anticipado puede marcar la diferencia entre acumular más experiencia o hacer que nuestra jornada de navegación termine siendo un verdadero dolor de cabeza.
Es por esto que en Club de Yates La Herradura sabemos la importancia de dominar bien la navegación a vela y conocer aspectos clave como la seguridad, la prevención y la comprensión del entorno, y por esta razón en este artículo veremos 6 aspectos importantes que debemos tener en cuenta para preparar y desarrollar una navegación a vela segura.
1.- El dominio de la nave como punto de inicio para preparar una navegación a vela segura
La navegación a vela es la conexión entre hombre, máquina y naturaleza. Es un deporte que requiere destreza, movilidad, coordinación, reflejos rápidos y reacción, pero además fomenta la toma de decisiones, la comprensión del medio natural y humano que rodea a la nave y, sobre todo, de las condiciones climáticas del momento.
Todo lo señalado es el punto de partida de lo que vendrá después.
2.- El buen tiempo siempre será nuestro aliado
Si bien siempre se asocia al buen tiempo con la práctica náutica de principiantes, no está de más recordar que el buen tiempo siempre será la mejor condición para preparar y comenzar una jornada de navegación segura. Cielos despejados, poco viento, bajo oleaje, aguas tranquilas… la mejor combinación que podemos esperar para una navegación óptima.
Siempre es recomendable informarse con anticipación del tiempo local (a través de Windy o CEAZA si somos locales) y sobre todo de la velocidad del viento y de cuán nublado o despejado estará la costa el día de nuestro zarpe. Al hacerlo se reduce la incertidumbre y nos evitará realizar maniobras complicadas que requieran esfuerzo adicional o brusco y/o supongan un peligro tanto para nuestra integridad física (y la de nuestros acompañantes) como para la seguridad de nuestra nave.
3.- La definición de una ruta puede marcar la diferencia también
Conocer la ruta de antemano también nos ayudará a reducir cualquier peligro o amenaza. El uso de mapas o cartografía digital será siempre un gran aliado. Aquellas rutas que se desarrollan en bahías o costas tranquilas distarán bastante de aquellas que puedan ser peligrosas en su paso (como las que presenten roqueríos, aguas turbulentas, oleaje intenso, zonas con mucho viento, zonas con poca cobertura de señal que puedan afectar la geolocalización satelital, etc.), por lo que es muy importante saber la ruta que tomaremos para navegar. Recomendamos siempre avisar a alguien en el muelle sobre nuestra salida y hora de regreso.
No podemos dejar de lado tampco lo que es interpretación de viento, señales de banderas, virajes correctos o respeto de las reglas de navegación especialmente si se va a zarpar con más naves, ya que esto es parte del proceso del desarrollo de una ruta de navegación marina que puede resultar exitosa o no.
4.- Una correcta mantención de nuestra embarcación
Otro apartado importante para una navegación segura es el correcto mantenimiento de nuestra nave ya que estará expuesta durante varias horas a los agentes marinos que pueden causar corrosión o desgaste de los diferentes componentes o partes como el casco, velas, mástiles o elementos mecánicos como motores o circuitos.
Un buen mantenimiento puede hacerse con productos limpiadores específicos, pinturas o selladores o incluso guiados por la guía del fabricante ya sea de la embarcación completa o de los componentes por separado que recomienda el mejor cuidado. No olvidar también revisar las velas y sus soportes para asegurarse de que no presenten oxidación o desgaste propio de la luz del sol.
En naves más grandes que usen motores de combustión es de suma importancia revisar filtros, correas, sistemas de refrigeración, sistemas eléctricos o baterías. Un mantenimiento o revisión rutinaria o antes de cada salida nos evitará problemas durante la navegación y haga que terminemos desembolsando dinero innecesario en reparaciones imprevistas o en un remolcado que nos pueda pasar la factura.
5.- La seguridad propia y de quien nos acompaña
El portar un equipamiento de seguridad en nuestra nave marcará la diferencia en situaciones de riesgo en la que la nave se encuentre en problemas y debamos abandonarla o solicitar ayuda urgente o distante si el tiempo nos juega en contra.
Siempre es recomendable tener un equipamiento de seguridad que cuente con implementos como:
- Chalecos salvavidas reflectantes por cada tripulante e idealmente según su talla, peso y edad.
- Extintores portátiles al alcance, siempre actualizados y que cada tripulante conozca de antemano su ubicación y uso.
- Aros y banderas salvavidas en caso de evacuar la nave.
- Arneses de seguridad para no caer al agua si se va a realizar alguna maniobra brusca o peligrosa.
- Balsas salvavidas en caso de que la embarcación a vela sea de considerable tamaño. Es importante tener en cuenta que todos los integrantes de la nave deben saber cómo prepararlas, armarlas y lanzarlas al mar correctamente en el menor tiempo posible.
- Botiquín a bordo ante emergencias y mochila de supervivencia.
- Radio VHF para comunicaciones de emergencia.
- Balizas o similares para iluminar y marcar posición ante emergencias o problemas.
Tener estos elementos sin importar el tipo de nave o su tamaño será de gran ayuda siempre. Disponer de un protocolo de coordinación y reacción frente a emergencias también es de suma importancia para saber qué hacer y cómo responder ante un eventual imprevisto.
6.- Contar siempre con formación previa que sirva para dar tranquilidad (y lo más importante)
Este apartado consideramos que es la madre de todo lo que debemos saber antes de preparar una navegación a vela segura.
La adquisición de sólidos conocimientos sobre lo que es gobernanza de naves, reglamentación marina, maniobras, navegación costera, emergencias y socorro o climatología previo a cualquier intento de zarpe hará la diferencia. El tomar cursos certificados en cualquier escuela náutica o club que cuente con el respaldo de las autoridades marítimas competentes siempre será la mejor opción para una posterior navegación con total seguridad.
Club de Yates La Herradura sabe lo importante que es formarse de forma adecuada incluso desde temprana edad, por lo que hemos desarrollado cursos enfocados en poder dominar este deporte tanto para niños como para adultos de forma estructurada y activa. Nuestro equipo docente profesional capacitado del más alto nivel se encarga cada día de formar a las nuevas generaciones de quienes zarparán al mar con todos los conocimientos necesarios de antemano.
¡Ahora que sabemos lo que hay hacer para preparar una navegación a vela segura, es hora de dar el paso siguiente!
¡Invitamos a las nuevas generaciones a surcar los mares siempre con precaución y prevención para que cualquier jornada se convierta en una grata experiencia que quedará en la memoria y solo sume buenos recuerdos de quienes la viven!
Este artículo ha sido elaborado a partir de diferentes fuentes de consulta en internet. Todos los créditos a sus respectivos autores.
