Una tradición que se remonta a los albores del siglo XX y que evolucionó hacia todo lo que hoy es el mundo náutico en Chile

La historia de los clubes náuticos en Chile es una larga tradición de más de 100 años de antigüedad que se inició en Valdivia y que con el paso de los años cobró mayor importancia, se expandió a nuevas ciudades y al surgimiento de instituciones, escuelas y entes reguladores y promotores de este deporte que, además, logró llegar a un público más general y diverso a finales del siglo pasado y comienzos del actual.

Durante este proceso no podemos dejar de lado el surgimiento de nuestro Club de Yates de Herradura, club náutico con 75 años de historia frente a la bahía del mismo nombre.

En este artículo hablaremos un poco sobre la historia de los clubes náuticos en Chile y cómo instituciones como FEDEVELA han jugado un papel clave en la expansión de estos deportes.

Club de Yates de Valdivia, el pionero en su tipo, y en su expansión hacia otras ciudades

La historia de los clubes náuticos en el país comienza en Valdivia, ciudad fluvial e histórica del sur de Chile, al crearse el primer club de yates del país el 13 de julio de 1912 de la mano de Otto Cyriacus Stolzenbach Setz (1881-1960), influyente contador y personaje local descendiente de alemanes que colonizaron y se establecieron en la zona. Esto marcó el origen del nacimiento de los clubes náuticos que en las décadas siguientes se expandirá hacia otros lugares del país.

Club de Yates de Quintero, el segundo más antiguo de Chile

El 14 de febrero de 1938 se crea el Club de Yates de Quintero en la Región de Valparaíso, el segundo más antiguo del país y con una larga tradición náutica en una región cuya economía y cultura gira en torno al mar.

Ubicado en la comuna del mismo nombre, ha forjado una gran historia de la mano de miembros de renombre, una gran flota de naves, décadas de experiencia en el mar y una imagen de prestigio y excelencia no solo en el país sino también en el extranjero.

La década de 1940 ve el nacimiento de más referentes locales

La década de 1940 ve el surgimiento de otros clubes náuticos nacionales como el Yacht Club de Chile fundado en Viña del Mar el 26 de septiembre de 1941 o el Club de Yates Algarrobo que, si bien ya registraba actividad desde 1939, no fue hasta 1945 cuando se constituyó oficialmente como club de yates.

Este último, emplazado en el balneario de Algarrobo, litoral central costero de la Región de Valparaíso, se ha convertido en una de las señas de identidad para visitantes y gente local.

La mitad del siglo XX: los primeros vientos de cambios

Con la llegada de la década de 1950, aparecieron nuevos actores náuticos que cambiaron el borde costero de muchas ciudades del país. Dentro de esto destacamos a tres.

En 1951 nace nuestro club de yates de la mano del Plan Serena del presidente Gabriel González Videla, con el objetivo de embellecer y atraer turísticamente una naciente zona con playas por descubrir aún y un potencial que se desarrollará en las décadas siguientes.

En 1954 se crea el Club de Yates de Antofagasta, uno de los primeros en llevar los deportes náuticos hacia el norte grande del país y que hoy sigue siendo un referente deportivo regional y pieza clave en la conexión de la comunidad con el mar.

El 11 de enero de 1955 se funda el Club de Yates Higuerillas (antiguamente Club de Yates de Valparaíso) en Concón, uno de los balnearios más concurridos de la costa de la Región de Valparaíso. Esto es especialmente importante ya que su creación va de la mano con el nacimiento de FEDEYATES (Federación Chilena de Yachting Amateur), hoy FEDEVELA, un actor muy importante en lo que es la promoción de los deportes a vela en sus aspectos normativos y formativos.

Actualmente FEDEVELA es clave en gran parte de los clubes náuticos del país al ser un ente certificador y validador de las competencias náuticas y de la formación de las nuevas generaciones de navegantes.

La década de 1960 ve una expansión aún mayor del mundo náutico

Esta década en particular ve el nacimiento de más clubes náuticos conforme este deporte va ganado popularidad entre la gente.

Es así como en 1963 nace el Club Náutico Oceánico, entidad enfocada en el desarrollo de competencias náuticas en altamar con categorías específicas como Soto 40, IRC o J-105.

Años más tarde, en 1968, nace en Puerto Montt el Club de Yates Reloncaví, pieza clave en el desarrollo del deporte a vela en la zona sur de nuestro país.

Los años 70, 80 y 90 sientan las bases de lo que hoy son los clubes náuticos

A lo largo de estas décadas se sentaron las bases de lo que hoy es la navegación náutica. Objetivos como llevar la navegación a vela a estándares internacionales, obtener vigilancia y validación de la Armada de Chile o acceder al uso de caletas o bahías para la práctica y estacionamiento de naves nacieron para comprender la consolidación de la navegación a vela actual.

En 1977 se crea la Cofradía Náutica del Pacífico en Algarrobo, una importante organización que lleva el concepto de la navegación y los deportes náuticos al siguiente nivel. Esto ya no es simplemente una actividad deportiva, sino una forma de vida marítima en torno a las familias, profesionales, el entorno, la formación y la enseñanza.

Además, las condiciones geográficas y climáticas de Algarrobo la han convertido en la “Capital Náutica de Chile” por ofrecer excelentes oportunidades para el desarrollo de estas actividades.

Las décadas de 1980 y 1990 quedarán marcadas por el rápido desarrollo de competencias náuticas a lo largo del país y ya en los años 2000 FEDEVELA abre las puertas a las escuelas de vela gratuitas para niños en ciudades donde los clubes tienen sus marinas, una oportunidad para las nuevas generaciones que nunca han podido acceder a este deporte.

Las décadas de 2010 y 2020 han visto cómo la navegación a vela nacional ha saltado al ámbito internacional con naves cada vez más avanzadas, tecnologías de navegación más precisas y un desarrollo físico y deportivo sin comparación.

El presente de los clubes náuticos en Chile

Hoy, en pleno siglo XXI, se contabilizan cerca de 80 clubes náuticos repartidos en las principales ciudades costeras del país.

La gran mayoría de estos clubes han forjado una larga historia que han sabido manejar bien frente a los nuevos tiempos. En muchos casos, tener el sello de la larga trayectoria, formar a los mejores o estar en armonía con la ciudad y su entorno ha sido más que suficiente para formar parte de la identidad local.

Si bien el concepto de club náutico aun es visto como estigmatizado por los costos que implica mantener una nave o pertenecer muchas veces a estratos sociales altos, por ejemplo, lo cierto es que cada vez más gente sin importar su estatus se ha sumado a estas organizaciones. Club de Yates la Herradura no es la excepción, ya que cuenta con más de 150 socios activos y en proceso de crecimiento.

¿Y cuáles son los desafíos futuros de los clubes náuticos chilenos?

La historia de los clubes náuticos en Chile es un proceso que no termina. De cara a los nuevos tiempos siempre se debe mirar a los desafíos y transformaciones que surgen por obligación más que por necesidad.

Frente a los constantes cambios en la navegación deportiva, una mayor predominancia de la tecnología que puede beneficiar (o perjudicar) la navegación o la organización de un club, una apertura a nuevos estratos sociales o a un aprendizaje cada vez más exigente, es que se debe adaptar correctamente a estos aspectos, pero siempre manteniendo la originalidad y, lo más importante, glorificar su historia como motor de empuje para el futuro.

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